
Hay veces en que las palabras sobran y donde cada gesto, cada movimiento hacia aquella persona especial es un elemento de comunicación importante, que se puede decir que es un código único que aquella persona solo entiende, por ejemplo, una mirada, un beso una caricia en la cara o simplemente tomarla de las manos, puede significar mucho sin decir absolutamente nada, pero algunas veces dentro de aquellos momentos de gran intensidad donde los sentimientos, las ganas, el deseo, el olor de la piel, su respiración cercana, su aliento, se integran en un momento encapsulado donde un mordisco suave deja de ser una expresión violenta de defensa y se convierte en la muestra mas carnal de cercanía y los rasguños se traducen en la prueba mas fiel de los que se aferran a alguien...si eso es lo que pienso...