miércoles, 30 de diciembre de 2009

PAPILAS GUSTATIVAS


El desorden habitual de una oficina gubernamental hacían que todo se menos los manejos extraños y poco decorosos se sepan, ambos hacinados prácticamente en pequeño y alejado cubículo propiciaban que las conversaciones personales fueran cada vez mas habituales y ponía en bandeja de plata el hecho de que los temas se hicieran mas personales…justamente antes de entrar al cubículo existía una especie de minisala de reuniones de una pequeña mesa de cuatro sillas, donde contratistas y directivos se reunían a concretar negociaciones y demás apetencias características propias de los negocios con la hacienda regional.
Él con el tiempo aprovechar su habilidad de leer los labios sin escuchar ni un leve sonido, esta habilidad la desarrollo gracias a la condición anómala de su hermano que era sordomudo y a su vez era recojebates de un equipo regional AA, y aprovechaba su anomalía siendo el “leedor de labios oficial en los montículos”, desde cualquier ángulo podía saber que decían , a tal punto que hasta las expresiones de los jugadores caribeños también eran presas desafortunadas de su preciso ojo clínico en el campo de juego.
“Proyecto numero tal, ingeniero residente tal, cantidad tal pa´ti, pa´mi tanto, chocolate para la secretaria gordita que me va agilizar el cheque, todos felices y cuádrame unos cuatro proyectos mas escuelas, canchas múltiples, estatuas heroicas, y cualquier cosa cultural inservible para la población como un arbolito de navidad y tres cajas de regalos en el piso que aguante agua y sol parejo” Le dice él a la asistente de la Jefa del departamento de obras alternativas urbanas y a su vez Coordinadora regional del plan de evolución, reorganización y transformación del sector rural, cargo integral con por supuesto, un sueldo integral y bien voluptuoso como los pares de silicona francesa de 350 cc de su hija de 15 años.
“Quisiera tener por lo menos a alguien que tenga una empresita con una capital mínimo, para meterlo y que me pase aunque sea una comisioncita”, dice ella. “No es fácil, estas contratistas son la misma gente tiene una rosca bastante grande entre alcaldías y gobernaciones, es una especie de inversión que hacen ahora para mantenerse entre los gobiernos que van y vienen, por mas que tengas contactos dentro de la prole, es difícil conseguir una firma dentro de los chivos” le responde él
Los días pasaron siempre con los mismos cuentos, la misma mala remuneración, la misma extraña atención por las marcas rimbombantes que usan los grandes gurues del mantenimiento regional, siempre preguntándose ¿como cortar grama y pintar calles dé tanto real? Absurdo pero real.
Ella de un cuerpo alto y delgado, pero de una gran atracción singular, aunado a un tono de voz conciliador y equilibrado con un leve acento andino, cabello castaño claro (o por lo menos ese era el color que siempre se aplicaba), tez blanca, ojos grandes marrones y una infaltable fijación por combinar los diseños de sus uñas con su vestimenta semanal. Él otro tipo asalariado que ni le corre ni le resbala, su objetivo era crear su franquicia de buñuelos de canela que será la competencia directa de Cinamon Rolls…, dando una gran importancia a las negociaciones portentosas como una manera de tomar notas de cómo se hacen negocios a cierto nivel, que el obviamente no conocía y nadie le iba a enseñar, por lo que tenia que ingeniársela siendo una especie de “oyente visual” siempre viendo atentamente el reflejo del vidrio de la ventana que siempre tenia una imagen precisa de los rostros concretando negocios turbios en la minisala. Y por supuesto le gustaba su compañera en varios aspectos sobretodo cuando estaba sin su patiquín de turno.
Entre las desdichas típicas, infidelidades, desplantes de una joven que tenía y mantenía amores con un patiquín supuestamente burguesito de la ciudad y la poca atención que le podía prestar iban haciendo un compañerismo y una amistad necesaria por las condiciones y una que otra lagrima en el teléfono gracias a una discusión. El autoestima de ella no era el mejor y necesitaba algo mas que una libroterapia basada en las aventuras de la vaca cabalgando con hombre de armadura de hierro en busca de una caja.
Él solo se limitaba de manera inteligente en mantenerse al margen, sobretodo sin opinar, pero siempre dándole unas falsas esperanzas que hasta ella sabia que nunca se iban a dar, primero por la poca disposición de su patiquín, segundo por el poco carácter que ella le imprimía a la relación y tercero por la camioneta 4 x 4 doble cabina con rines cromados, sonido impecable que no solo levantaba el polvo y las miradas de los amigos de lo ajeno. Era evidente que el tipo no era una joya pero tampoco era la manera de cobrarle el hecho de conseguirle una oportunidad laboral con mediana perspectiva de superación en las oficinas del gobierno regional y sacarla de un tanto extraño trabajo de promotora de licores a destajo.
Sábado al mediodía, trabajo un sábado al mediodía por culpa de la entrega de la memoria y cuenta del gobierno regional, no había mucho que hacer cuando se es asistente de diversos cargos operativos de poco impacto, sobretodo cuando estos cargos son prácticamente “un favor” o una especie de premio a alguien que no tiene idea ni de que hace ni que va hacer sentado a la directiva de algo que nunca ha existido. A la final los que se encargan del manejo de la documentación y archivos son otros, estar en el puesto de trabajo ese día era mas una obligación que una necesidad.
Entre cuentos y recuentos de cualquier cantidad de temas absurdos, importantes y la infaltable cosa política, sale la peculiar idea de tomar una botella de vodka proveniente de un botín que la policía regional había decomisado en un operativo enorme en una venta de licores clandestinas y de manera autónoma y oportuna, ellos habían vendido a muy buen precio a cualquier cantidad de compañeros de trabajo del gobierno regional, toda una gran oportunidad que no se desperdició.
Era absurdo que una persona que trabajar en el mercadeo de especies alcohólicas, no consumiera de este tipo de bebidas, o por lo menos degustara de vez en cuando de las bebidas espirituosas.
9 pm, una hora especial después que la botella llego a su fin y sus efectos colaterales ya han hecho efecto, a pesar de que el jugo de naranja había aumentado la cantidad de liquido a beber, y de pronto la ciudad se había hecho muy pequeña y no existía mas espacio publico donde pararse a repostar en un viejo Ford cortina. Las lluvias dispersas que habían caído mas temprano por la ciudad, y un fin de semana que no compaginaba con un cobro quincenal daba un aspecto sobrio, desganado, disperso y de muy baja vitalidad en sus calles, era optimo sentarse en una plaza temática por sus coloridas esculturas y trabajos cinéticos, conocida por todos y visitadas por pocos.
- ¿Por qué te calas mis vainas? Pregunta ella.
- ¿Qué vainas? ….¿Lo del patiquín y tu?....Realmente,….por que no tengo nada mejor que hacer. Le reponde él.
- Me acabas de dar un animo enorme, te la comiste con tan sutil repuesta.
- Seria peor que te dijera algo que quieras escuchar y peor seria que no tuvieras a nadie a quien contarle tus peos…tu decides que quieres.
- En cierta forma tienes razón…
- Jajaja trata de llamar al patiquín del novio tuyo, pa´ver que te dice
Ojos llorosos en su mirada fija: - ¿tu crees??? Replica ella
- Coño búscate a alguien que te valore y te quiera, y no llores porque no te estoy pegando.
- ¿Cómo se si alguien me quiere?
- no tengo ni la mas puta idea, pero lo mas seguro es que no solamente te lo diga a diario sino, que también te lo demuestre con hechos
- ¿Qué hechos?
- Coño, si te escucha si esta a tu lado en cada peo que tienes, si no tienes real, si te da una pastilla cuando tienes fiebre, si sabe en que momento estas estreñida, te tiene que conocer en muchas cosas, hay muchas formas de estar pendiente de alguien y hacer sentir a alguien que es querida.
- Hasta ahora la única persona que hace eso eres tú
- Si yo se, y a final estas con tu patiquín que no te merece.
El silencio de ambos deja de serlo cuando dos vehículos comienzan un pique nocturno clandestino en la avenida.
Ella sentada en su silencio y con cierta tristeza característica de los embriagados que se dan cuenta que la están cagando al mayor, Pregunta:
- dime la verdad….¿Cuánto es el tiempo que un hombre puede estar sin acabar?.
A pesar que el Alcohol había hecho su efecto….La sorpresa era evidente con un silencio inmóvil. Pero igual piensa rápido en una respuesta, y…
- Vergacion, no tengo idea de los demás, ni tampoco he tenido una conversación profunda con mis panas, pero yo, yo que digo yo sin ayuda de ningún tipo de sustancia recreativa o farmacéutica…no puedo pasar de una hora y un poquito mas, atropellando a la chica…los demás bueno van a depender del animo, la imaginación de ella, todo lo que me ofrezca después.
La cara de ella entre risa, sorpresa y pena ajena no era normal, y dice: naguevona, tan ocioso eres que tienes un cronometro????
- no vale, es un calculo que no es preciso, tu me pediste tiempo y yo creo que voy mas o menos por esos datos que te di anteriormente…tu veras si me crees o no, por que pruebas hay, responde el embriagado semental.
- eso hay que verlo…dice ella con voz baja casi imperceptible, pero los efectos del alcohol sobre él han hecho efecto sobre su cuerpo, torciendo su torso hacia el lado donde se encontraba ella, y por supuesto, la escucho por completo. Su ego herido alza vuelo y dice:
- Y lo dudas!!!!!
Ella pela los ojos sorprendida
- 9:45 pm, ya vas a ver que no lo vas a dudar. Vámonos ya…
La toma por una mano firmemente pero sin hacerle daño, y ella sin hacer ningún tipo oposición lo sigue al viejo Ford Cortina con rumbo fijo a “los tres mosqueteros”.
Luego de dar varios traspiés en las escaleras de subida la habitación debido a la ingesta alcohólica y la secuencia poco precisa de los besos y caricias que se propinaban descaradamente y que comenzaron en el viejo Ford
Los aparatos ortodoncicos metálicos de ella y financiados por el patiquín no fueron un impedimento en ningún sentido para probar que tan rico besaba si su lengua era tan traviesa como se veía en las temporadas de mamon o ciruela, y era evidente que la desinhibición que propiciaba el licor le daba ese extra que estimulaba a cualquier varón mortal en este mundo.
Era impresionante ver su ojos con una mirada que nunca había visto, sentía que sus labios estaban rotos gracias a la intensidad de los besos y los aparatos ortodoncicos metálicos de ella, pero la sangre, el frío del A/A, de la habitación, la humedad de un día lluvioso, su cuerpo firme y el deseo desencadenado en una plaza vacía, eran el caldo de cultivo perfecto para que la energía y el vigor hicieran su agosto.
Quitarle la bufanda y la falda del uniforme ejecutivo obligatorio fue fácil, no tan fácil fue lo demás pero ella colaboro lo suficiente de manera que él tuviera la oportunidad de quitarle entre besos, lamidas y leves mordidas la ropa interior verde oscuro con encajes.
Las manos de ellas siendo suaves y pequeñas no dejaban de ser ágiles a la hora de quitarle la corbata y su camisa manga larga al igual que sus pantalones, por los zapatos y las medias nadie se molestó.
Él se dedico a besar sus orejas en círculos lo suficiente para que se erizara una leve línea vellosa que seguía su columna vertebral, si ella se estremecía y se batía, no era problema para besarla detrás de las orejas y bajar hasta su cuello con besos y pequeñas mordidas. Sus manos descubrían una mujer que con aspecto delicado no levantaba sospecha de tal naturaleza pasional tomarla de las caderas y su derrier adentrando sus manos a sus pantys de encajes y tomándola firmemente dando fe que no podía soltarse, sus brazos no daban chance a una escapatoria fácil de su deseo desencadenado; nunca lejos siempre mas cerca de su cuerpo era la consigna en ese momento.
La amabilidad no se hacia presente para ninguno de los cuerpos, la excitación justificaba la rudeza de cada agarrada, de cada beso, de cada labio herido, y sus olores que siempre eran alagados en un pequeño cubículo, ahora eran degustados a plena piel en olfato y gusto con toda intención. Ella poco a poco fue bajando por su torso entre, besos chupadas y en especial no sentía el mas mínimo remordimiento de rastrillar su herradura ortodoncica en su pecho, por supuesto, a él no le importaba en lo mas mínimo que tuviera cuidado, es mas, lo pedía sin ningún tipo vergüenza. Si eso era lo que se quería había que pedirlo.
Poco a poco su torso se fue cubriendo en su totalidad de besos y mordiscos con sus respectivas leves marcas en la piel, y ella fue arrodillándose sigilosamente, tomándolo firmemente por la cintura, dándole la seguridad que no se escaparía tan fácilmente de sus futuros planes, seguridad que ya la tenia pero para ella era importante asegurarlo y que él sintiera que era ella quien tomaría el mando, por lo menos por ahora.
Al bajar el boxer, Era obvia que tanta intensidad no hiciera un efecto alargador y le diera la oportunidad de mostrar la fuerza y el vigor que en un principio había despertado, dando solo una muestra de lo que le esperaba, de rodillas tuvo sus reservas pero sin titubeos y tono firme, pero sin ánimos de ser autoritaria, dio precisas indicaciones de forma clara acariciándole las piernas.
- No me vas a tomar por la cabeza, no te vas a recostar de nada, no te vas a apoyar de nada, no vas a huir, no vas gemir y no me vas acabar en la boca…., lo único que vas a poder hacer es acariciarme el cabello….OK???
Tomando en cuenta los resultados del gran trabajo de ortodoncia cuando ella los aplicaba sobre su piel, Viéndose desnudo en medio de una habitación donde no tenia nada cerca de la cual apoyarse, arañar o morder, luego de no tener la menor idea de donde quedaron las llaves del carro y de la habitación y en contraposición la fogosidad de una mujer que besa lo suficientemente divino como para desfasarlo del mundo como en una especie de trance sin necesidad del alcohol, se limitó a mirar al techo, respirar profundo y acercarle la pelvis hacia el rostro de ella, en señal de un silente y sumisa aprobación. A partir de este momento estaba a merced de una mujer en sus plenas facultades sexuales y físicas, que seguramente no iba a medir consecuencias inmediatas en él, y era una característica adicional de la mujer ideal que a la hora de demostrar deseo y pasión no iba ser en ningún momento moderada.
Ella busco con una mano los testículos de manera de ofrecer un masaje relajante y complaciente, la suavidad de sus manos favorece una caricia verdaderamente relajante llevándolos de atrás hacia delante intercalando un ligero estiramiento de los mismos hacia abajo. Con la otra mano toco con sus dedos suavemente el glande no dejando ningún pedazo de piel sin tocar y con especial atención en la punta, justamente donde los hombres mueren y dan la vida. Luego de constatar la firmeza necesaria y que estaba empezando a humedecerse, no vaciló en comenzar en una sesión de besos cortos, las piernas tensas de él era una muestra que lo estaba poniendo al limite.
Su fuerza al succionar el glande se iba incrementando al igual que su velocidad, se dedicaba solamente al glande, a él no le quedaba otra cosa que aguantar sin emitir sonido con los ojos cerrados, la lengua suave que alguna vez lo beso con gran pasión ahora lo estaba desgatando con suaves movimientos circulares en la punta y dedicándose en especial debajo del frenillo y donde los hombres mueren y dan la vida.
Dentro de tanto placer subía y bajaba a una velocidad y con una fuerza en la succión especial, lo suficiente para no irse, pero si para tener un placer bien particular y duradero.
En determinado momento, él pierde el equilibrio, y mueve las piernas de forma similar a un paso, ella en un reflejo un tanto tosco aprieta los testículos firme procurando clavar sus uñas de manera de advertir y recordar cual fue la condición y dejando claro que es preferible caer desmallado de placer en el sitio que huir, el dolor y el estar consiente que no se le fue negado el placer pese al titubeo, le proporciona nuevos aires y una segunda oportunidad de respirar profundo y aguantar una segunda embestida.
Sabiendo ella de este error dentro de las condiciones antes acordadas, afianza su control en las acciones, y lejos de ser inquisitiva busca ser permisiva, pero jamás tolerante, y comienza un sesión de suaves mordiscos a lo largo de su falo haciendo un suave y lento pero perfecto énfasis en rastrillar su ortodoncia sin dejar marcas, pero si dejando un sensación especial en su piel, que jamás iba ser igual a la sensación que dejo en la piel de su torso.
De un momento a otro ella comienza con una fuerte succión completando el largo de su falo de lado a lado, sintiendo su lengua y sus movimientos con gran sensibilidad, sin dejar de lado el buen desempeño de su lengua revoloteando en círculos en la punta de su glande, estimula sus testículos con un tierno masaje, ella fija su mirada en la cara él, y viendo su expresión silenciosa e inequívoca de placer, imprime mayor fuerza a la succión, esta vez introduciéndoselo por completo en su boca, es impaciente, lo que hace que uno u otro diente tropiece con su glande pero a estas alturas no importa mucho, ya es tolerable y a ella es aceptable, y tolerable cualquier mordisco tenga o no alambres, siempre y cuando su saliva su lengua sea una alternativa sanadora

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